Por nuestros derechos y libertades. El 14- N, todos a la huelga general

12 de payares de 2012 DE 2012 • Cándido G. Carnero

Desde la denominada época de la transición democrática en el Estado español, se han realizado 13 huelgas generales, incluida la del próximo 14- N, contra los distintos gobiernos que se sucedieron en el poder, UCD, PSOE y PP.
Salvo dos de estas convocatorias que fueron paros parciales de dos horas (contra la intentona golpista en 1981, y en 2003 contra la guerra de Irak), el resto fueron de 24 horas y tuvieron como objetivo el rechazo a los recortes, sociales, económicos, y a las reformas que se iban produciendo en los gobiernos de Adolfo Suarez, González, Aznar, Zapatero y Rajoy.

La diferencia entre las convocatorias de la época de la transición y las actuales radica en que aquéllas se producían en un ámbito de mayor conciencia y sensibilidad social, generada en las luchas contra la dictadura franquista, y éstas se producen bajo un tremendo desencanto social contra la clase política y sindical, instalados con el paso de los años en el Pacto social y en la renuncia permanente a la movilización. Así se ha producido un distanciamiento entre los sindicatos y su base social, con graves consecuencias para el conjunto de los trabajadores y la ciudadanía.

No podemos dudar que el descrédito político y sindical es impresionante. Las políticas llevadas a cabo con la colaboración de los denominados agentes sociales nos han llevado a una situación de emergencia agravada cada día más por las políticas de recortes criminales impuestos por el gobierno de Mariano Rajoy.

Debemos oponernos a las políticas de concertación social de CC.OO. y UGT, que han traído graves consecuencias para los intereses colectivos, pero esto no podemos utilizarlo como argumento de desmovilización, todo lo contrario. Esto nos tiene que unir mas en la lucha contra las políticas de estos gobiernos ultraliberales, porque están diseñadas para proteger los intereses de los grandes poderes financieros y de los bancos a costa del sacrificio de la inmensa mayoría social.

La huelga general, ha sido en el pasado y lo es en el presente la herramienta más eficaz contra el peor capitalismo que hemos conocido y el que ahora en época de crisis que ellos mismos diseñaron su verdadero rostro. Por eso debemos parar el día 14 y continuar el día 15 y en lo sucesivo hasta parar al gobierno y sus cómplices en su actitud criminal de recortes continuos contra nuestros derechos.

Con el argumento de la deuda pública, estamos asistiendo a un proceso acelerado del deterioro de las condiciones de vida y trabajo. No podemos aceptar el pago de una deuda que es impagable a costa de nuestros derechos y libertades mientras que los que la generaron siguen viviendo en una opulencia absoluta.

Hay razones suficientes para ésta huelga general, pero no podemos aceptar que UGT y CC.OO. nos digan que el objetivo de esta huelga sea exigir al gobierno un referéndum para conocer la opinión de los ciudadanos sobre los recortes. La opinión de los ciudadanos se ha manifestado reiteradamente con las miles de movilizaciones que día a día se producen en las calles del Estado español y en ningún caso puede ser utilizada para la desmovilización.

Tenemos que rechazar además, todos los medios represivos que se vienen ejerciendo contra los activistas sociales que se oponen a las medidas de recortes criminales impuestas por el gobierno de Mariano Rajoy

Seis millones de parados, con perspectivas de incrementarse en un espacio corto de tiempo, miles de despidos diarios, recortes en sanidad, educación, servicios sociales básicos, servicios públicos, dos millones de personas en exclusión social, 500 desahucios diarios, rebajas salariales, reforma laboral, reforma de las pensiones, subida de impuestos continuos y el más que previsible rescate que aún nos pondrá en mayores dificultades, creo que son razones más que suficientes para que el 14- N se pare absolutamente todo.

El 14- N debe suponer el principio y la continuidad de un calendario de movilizaciones continuadas y coordinadas, para exigir la derogación de todas las medidas de recortes impuestos por Rajoy para proteger a los ricos, aunque ello le suponga hundir la economía y la vida de los más necesitados.

No podemos permitirlo.