Madresdeputa

27 de avientu de 2012 DE 2012 • Rosario Hernández Catalán

Escribí lo siguiente en el año 2006 en un periódico regional:
«Dos insultos nos vertebran desde la infancia: maricón y puta (bollera no hiere tanto). Para saber las razones antropológicas del uso de estos calificativos estúdiese Feminismo. El primero va perdiendo categoría de insulto, pero hasta que, por lo menos, no se celebre el “Día del Orgullo Puta”, el segundo funcionará años. Que la prostitución sea una profesión, no un estigma: muchas mujeres nos hacen ver que, puestas a humillarnos, poca diferencia hay entre unos trabajos y otros. Camarera, 700 euros, 12 horas, jefe manoseando. Ciertas abolicionistas de derechas pretenden acabar con la prostitución y contratan a internas por 700 euros al mes, el precio de un bolso de Loewe que pagan sin objeción de conciencia. Y yo comparto con esas hipócritas la palabra, yo también soy abolicionista. Soy abolicionista de un capitalismo que impide a las personas quedarse en su tierra y las obliga a mover y abrir el culo, y soy abolicionista de Patrix, que lleva siglos haciendo de las mujeres el abajo y denigrando el abajo cuando es el abajo el que da comida (humus, humilladas) Por ello, soy abolicionista de la prostitución, pues sin patriarcado y sin economías y estados opresores, en el planeta piruleta, la prostitución no daría tanto trabajo. Yo también soy abolicionista, mientras ser algo sea un fácil acto de habla, una emisión de comunicados y pegatinas hasta que venga la realidad a exigirnos manos. Podemos sumar “istas” a nuestro ideario como quien suma signos zodiacales a su perfil: aries, mono, espino blanco...
Pero nada nos asegura que de reproducirnos nuestras hijas no sean también prostitutas. Nada. En este sistema económico que es una bombona de butano abierta, el día en que encendamos la luz volarán nuestras hijas por los aires y acabarán a muchos kilómetros haciendo la calle. Será entonces cuando, educadas como estábamos en el hijasdeputa, pasen a llamarnos madresdeputa

Dos insultos nos vertebran desde la infancia: maricón y puta. El primero va perdiendo categoría de insulto, pero hasta que, por lo menos, no se celebre el “Día del Orgullo Puta”, el segundo funcionará años.

Ahora quiero aclarar mi postura en esa columna del 2006, que ya varias veces me han preguntado (como si lo que yo piense tuviera alguna importancia más allá del mero bla bla): no soy de las que piensa que toda prostitución es violación. Conozco prostitutas que se consideran libres y más o menos a gusto con su trabajo. De verdad que las conozco. Y no seré yo quien hable por ellas, quien les diga “probecita, no sabes lo que dices”. La diosa me libre. Tan mayores de edad y tanto criterio tienen como yo. Tampoco negaré la barbarie de buena parte de este mundo, la barbarie del esclavismo sexual. El asunto no merece más comentario.
Ahora quiero venirme al presente, al 11 de diciembre de 2012. Anuncios por palabras de La Nueva España: “15 euros, gordita, jovencita, asturianina, embarazada, en apuros económicos, tfno: 66……..” No invento nada. Y hay unos cuantos más de estas características. El pronóstico del “madresdeputa” se me está cumpliendo. Y bien que me jode. Compárese los anuncios del 2006 y los del 2012. Compárense nacionalidades y precios de uno y otro año y obtendremos un buen análisis de la economía del país. ¿Ejercemos la caridad llamando a ese teléfono ofreciendo nuestra ayuda a esa joven embarazada? No, claro, ya se sabe que como buenos izquierdistas eso sería nefasto…. Es justicia social lo que se necesita, no caridad. bla bla… pero mientras…y si llamamos y simplemente hacemos solidaridad en vez de caridad, si hacemos apoyo mutuo con esta “asturianina embarazada”. ¿Hacemos eso? ¿la apoyamos porque las palabras “gordita, asturianina y embarazada” nos conmueven?, ¿caemos en beatería? Quizás lo mejor sea pasar de largo y seguir con nuestros discursos izquierdistas. Sí, es lo más práctico.
Por cierto, apasionante la entrevista a Gustavo Bueno de ese mismo 11 de diciembre. Si no fuera por la inestimable colaboración de “asturianinas” y “dominicanas” no tendríamos la oportunidad de escuchar las sabias palabras del maestro en el periódico más popular de Asturies. Posiblemente más de un tercio de sus luminosas palabras son mecenazgo de las chicas de los anuncios. Gracias chicas, porque sufragáis la verdad del país, la única verdad materialista y urgente de nuestro territorio, que España es una unidad de destino en lo universal.