Los chiringuitos de San Mateo se resisten a su asfixia

10 de setiembre de 2013 DE 2013 • Glayiu

Desde principios de los años ochenta las fiestas de San Mateo tienen un modelo de bares característico: chiringuitos vinculados a asociaciones y colectivos, levantados en las diferentes calles del casco antiguo. Ahora el Ayuntamiento pretende desplazarlos de la zona centro y otorgarlos a comercios de la hostelería. La asociación de chiringuitos ha puesto el grito en el cielo.

La asociación de chiringuitos se moviliza contra el cambio de modelo popular en las fiestas mateínas y emiten el siguiente comunicado:

A lo largo de tres décadas, el modelo festivo de Chiringuitos, asociado a formas de autogestión por entidades del tejido asociativo de Oviedo y a su desenvolvimiento en el corazón histórico de la Ciudad, se ha consolidado como una seña de identidad genuina y diferenciadora de las Fiestas de San Mateo, amplísimamente reconocida y valorada por la población de este municipio y de toda Asturias. Es significativo que, mandato tras mandato, Ayuntamientos de diferente composición política hayan venido manteniendo esta faceta fundamental y diferenciadora de las fiestas mateinas.
Los motivos de esa consolidación organizativa del modelo, del entusiasmo popular que suscita en la ciudadanía ovetense – jóvenes y mayores – y de la fama de que goza en toda Asturias se asientan en múltiples razones.
En primer lugar, la propia naturaleza social de las entidades que gestionan los Chiringuitos, de carácter vecinal, cultural o solidario y vinculadas a opciones muy plurales de pensamiento, o el hecho, precisamente, de que no sean empresas comerciales subordinadas a la perspectiva del negocio y al espíritu de la competencia, confiere al modelo de los chiringuitos un carácter público y abierto y una decidida vocación de servicio e integración social, que año tras año contribuye a la alegría popular, a la difusión de valores solidarios de lo colectivo y a la articulación de la sociedad ovetense.
Por otro lado, es evidente que una característica de las buenas fiestas locales, tanto en Asturias como en otras comunidades, es su diferenciación, el logro de un sello propio que las haga genuinas y distintas de las demás, más alla de las innovaciones que puedan introducirse. Y, en el caso de Oviedo, es precisamente el ambiente incomparable que desde los Chiringuitos se expande por el casco antiguo lo que produce esa diferenciación que la población asocia a las fiestas de San Mateo desde hace treinta años.
Así, mientras persiste una “filosofía” y un tronco común de las fiestas que permanece y que ya ha convertido a los Chiringuitos en una tradición cuya repetición es esperada por la gente, sin embargo, año tras año han ido apareciendo novedades en la presentación y en la oferta de los Chiringuitos, no sólo referidas a especialidades gastronómicas, bebidas y combinados, sino a instalaciones, música, publicaciones, etc., etc.
Por ello, los Chiringuitos, representan además una importante atracción para el conjunto de Asturias y juegan un papel destacado en la afluencia de visitantes al centro de la fiesta, que prestigia a Oviedo y redunda en beneficio de la ciudad y de todo su tejido social, comercial y de servicios.
Es en este contexto, como el Colectivo de Chiringuitos de San Mateo quiere expresar su preocupación frente a actitudes recientes del Ayuntamiento y, en especial, de la Alcaldía que conllevan, de manera continuada y creciente en los últimos ejercicios, un cerco de dificultades para los Chiringuitos, bien directamente limitando horarios o imponiendo nuevos requisitos, o bien indirectamente, alejando actuaciones o implementando otras iniciativas con el pretexto de diversificar la naturaleza de las fiestas (y algo análogo parece estar percibiéndose por algunas sociedades de festejos de los barrios que encuentran nuevas trabas para poner en marcha sus actividades). Actitudes todas ellas que parecen apuntar a una voluntad larvada, conducente a liquidar el actual modelo social, abierto, público y autogestionado de las fiestas mediante un proceso de privatización paulatina de las mismas.
Nada sería más contrario al éxito consolidado que hoy conocen las fiestas de San Mateo, al prestigio de Oviedo, al interés de la ciudadanía y a los intereses del propio Ayuntamiento.
En efecto, a día de hoy los Chiringuitos cumplen cabalmente todas las exigencias administrativas de homologación estructural o constructiva, higiene y seguridad, y las asociaciones sin ánimo de lucro que los regentan, aportando el trabajo voluntario de sus gentes, presentan puntualmente las memorias de sus actividades sociales. El Ayuntamiento, por su parte, sabe que, más allá de situaciones económicas o de dificultades presupuestarias e independientemente del atractivo de los conciertos, representaciones y otras iniciativas que se organicen, hay un vector estable de la fiesta que tiene garantizado: los Chiringuitos en su espacio tradicional, gestionados socialmente y con unos costes mínimos, además compartidos.
Nadie en Asturias entendería unas fiestas de San Mateo, respondiendo a esquemas foráneos, propios de otras ciudades, nadie entendería unas fiestas en Oviedo sin los tradicionales Chiringuitos tal como son.