"La realidad nos supera a los bufones". Entrevista a Leo Bassi

19 de xineru de 2013 DE 2013 • Diego Díaz

Leo Bassi fue la estrella de la Gala por Palestina que ayer se celebró en un Teatro Filarmónica de Uviéu abarrotado y donde horas antes de comenzar el espectáculo se colgó el cartel de localidades agotadas. Organizado por el Comité de Solidaridad con la Causa Árabe de Asturies en colaboración con la Unión de Actores, el festival reunió a Bassi con artistas asturianos como Maxi Rodríguez, Alberto Rodríguez y las compañías El Perro Flaco Teatro, Paraninfo 58 y La Tejedora de Sueños.
El dinero recaudado se destinará a la financiación del festival de humor y circo que la ONG Payasos en Rebeldía quiere organizar próximamente en los territorios palestinos.
De Leo Bassi nos queda la imagen del agitador que lanzaba plastas de vaca al público en Crónicas marcianas. Pero el bufón italiano presenta también un componente social y político que no tenía cabida en el latenightshow de la cadena reina de la telebasura. Diego Díaz descubre para Glayíu al Bassi políticamente incorrecto para quienes aún no lo conocieran.

¿Vivimos buenos tiempos para el oficio de bufón?

Evidentemente. Antiguamente el trabajo del bufón consistía en dar a entender al pueblo que los poderosos eran unos impresentables. En ridiculizarlos. Es lo que yo sigo tratando de hacer con mis espectáculos. Pero ahora ya casi no es necesario, la realidad nos está superando a los bufones. Los poderosos se están cayendo por su propio peso. La gente lo está viendo por si sola.

¿La gente se ha vuelto más receptiva a su discurso?

Sí, lo noto. La gente se está volviendo más consciente.

Hace un tiempo decía que estaba evolucionando hacia un tipo de espectáculo más reflexivo, menos agresivo, con la que está cayendo, ¿no siente ganas de volver a sacar los dientes?

Me he dado cuenta de que es mejor utilizar un ataque menos frontal cuando quieres criticar algo. Es como en las artes marciales, se trata de usar el mínimo esfuerzo para derribar al enemigo. Es lo que estoy haciendo ahora con la Iglesia Patólica. Para reírme de la Iglesia Católica he creado un espejo que la refleje deformada, una religión propia, el Patolicismo. El Patolicismo adora a un Dios pequeño, inocente, humilde, el patito de goma de mi bañera. Tenemos una capilla en Madrid dedicada a su culto donde celebramos misas y ritos, y la idea es abrir próximamente otra sede en Santiago de Compostela y otra en Barcelona. Queremos que se nos respete como a una Iglesia más, no pagar IBI, tener una casilla en la declaración de la renta... Los que nos critican y no creen en nuestro dios los llamamos antipáticos.

La pregunta inevitable como italiano y como bufón es ¿qué opina del salto a la política del cómico Beppe Grillo?

Es un excelente monologuista, una especie de Michael Moore a la italiana que ha sido muy censurado por sus críticas políticas en la televisión pública y en las privadas, pero me parece que también es un exponente de esa enfermedad italiana que es siempre la búsqueda de un padre, de un líder salvador, como Mussolini o Berlusconi. No me gusta el personalismo que tiene y tampoco me puedo terminar de creer un movimiento liderado por una persona que es millonaria.

¿Volverá Leo Bassi a la televisión?

He decidido no salir en televisión excepto para hablar de mis espectáculos. Jordi Évole está logrando hacer cosas muy interesantes, pero no se cuanto tiempo podrá seguir con esa línea. Mi experiencia en Crónicas Marcianas es que era muy duro estar siempre discutiendo con los jefes cada vez que querías hacer algo un poco crítico. Mi idea con Crónicas Marcianas era hacer algo político, a la vez que popular y divertido, capaz de llegar a un público mayoritario. Recuerdo que hasta la revista de la Guardia Civil me dedicó una página elogiándome. Fue la izquierda elitista la que me atacó mucho por salir en Crónicas Marcianas. Ahora he vuelto tener propuestas, pero al final las cadenas se echaron atrás por temor al boicot de algunos patrocinadores.