Izquierda, soberanía y propuestas para la unidad de acción

11 de febreru de 2013 DE 2013 • Rafa Palacios

Este artículo tiene como objetivo fundamental hacer propuestas concretas para avanzar hacia la unidad de acción, partiendo de mi posición política.
Entiendo la izquierda y el soberanismo como libertad, igualdad, justicia, derechos, solidaridad, internacionalismo y fraternidad. Como una lucha constante por la justicia social y la soberanía política. Asturies es mi ámbito directo de lucha y acción, sabiendo que ayuda y potencia la lucha de todos los pueblos en cualquier lugar del planeta. Pienso globalmente y actúo localmente. Comparto la idea de que los marcos pequeños de lucha son más eficaces en la batalla contra el capitalismo, el patriarcado, el productivismo y el pensamiento único. No peleo por el espejismo de un supuesto pueblo soberano que siga sometido a la dictadura social, económica y militar del capital. No quiero reproducir su sistema, sus miserias, sus mecanismos de explotación, su basura, su represión o sus ejércitos.
Estoy seguro que los procesos de construcción nacional no entorpecen el desarrollo de la lucha social, sino que la benefician. No entiendo las identidades como fuente de confrontación. La conciencia nacional es un factor que contribuye al proceso de liberación social. Comparto la necesidad de dotarnos de soberanía política incorporando nuevas dimensiones como la soberanía alimentaria o la soberanía cultural. Creo en la libre determinación entendida en todas sus esferas, política, económica, social y cultural. Pido el reconocimiento de nuestra soberanía como pueblo dentro del marco del ejercicio real de la soberanía popular. Considero que las fuerzas de izquierda deberíamos ponernos de acuerdo para construir una alternativa que permita dotar a nuestro país de un marco democrático radical, una democracia real, social y política.
Pienso que no son válidas, que nunca lo fueron, las respuestas aisladas. Deberíamos abrir una fase de acumulación de fuerzas que nos permita dar contestación a las históricas derrotas que venimos sufriendo las distintas expresiones de la izquierda en Asturies. Necesitamos articular una respuesta política plural. Una alternativa aglutinante, amplia y contundente por parte de todas las fuerzas de izquierda, aparcando discrepancias y trabajando en lo que tenemos en común. Que sin duda es mucho más de lo que pensamos si tenemos en cuenta que el sectarismo y los prejuicios no nos permitieron escuchar nada más que nuestras opiniones, cociéndonos en nuestro propio caldo, cerrándonos en el gueto, haciéndonos creer que nuestras opciones son las mejores, las únicas, y que cualquier otra persona inteligente debería seguirlas.
Cuando nos escuchemos, nos daremos cuenta que hay muchas ideas y propuestas que compartimos, muchas luchas en las que podríamos estar juntas y juntos.
Apuesto por crear espacios de acción unitarios y por participar en todos los movimientos que vertebren la construcción de una red social que articule respuestas a las agresiones constantes que venimos sufriendo. Hacer tejido social, crear una red de asociaciones, sentimientos, complicidades, intereses colectivos y contrapuestos a los del sistema. Comenzar a construir un país distinto, políticamente soberano, socialmente igualitario y ecológicamente viable. Un país muy distinto a ese oficialmente inexistente que va muriendo poco a poco y en silencio entre la indignación de la minoría y la resignación de la mayoría.
Tengo claro que necesitamos un proyecto unitario en clave de transformación social y política. Un proyecto para reconstruir esta sociedad empobrecida, desigual y deshecha por el capitalismo. Una iniciativa política con vocación de ser una alternativa de izquierda transformadora frente a la derecha y la socialdemocracia, con voluntad de enfrentarse al sistema.

En primer lugar, propongo articular en Asturies la unidad de acción en la calle en torno a las convocatorias realizadas por los sindicatos de clase y los movimientos sociales [...] Segundo, propongo el fortalecimiento de la unidad de acción a través de la participación en los Centros Sociales Autogestionados como ámbitos de encuentro [...] Tercero, propongo la apertura de diálogos y conversaciones entre organizaciones sociales, sindicales y políticas con el objetivo de presentar en las próximas elecciones una alternativa transformadora [...] Cuarto y último, considero imprescindible que se ponga en marcha una mesa estable de diálogo, debate y reflexión compartida entre Conceyu Abiertu y Compromisu por Asturies

En Asturies hay diferentes sensibilidades que se reflejan en distintas organizaciones políticas, sociales y sindicales. Diferentes sensibilidades que no nos deberían impedir trabajar juntas y juntos, elaborar una política común para nuestro país y construir una alternativa de acción unitaria desde la izquierda.
Ya está bien de sectas, sectarismos y chantajes ideológicos. Es el momento de la unidad de acción. No podemos seguir peleándonos en medio de una inundación. El futuro es el que nosotras y nosotros construyamos. Tenemos derecho a recuperar la esperanza.
Considero imprescindible hacer propuestas concretas para el debate y la reflexión con el objetivo de avanzar en la necesaria unidad de acción. Van a continuación algunas.
En primer lugar, propongo articular en Asturies la unidad de acción en la calle en torno a las convocatorias realizadas por los sindicatos de clase y los movimientos sociales. Las movilizaciones unitarias, masivas y contundentes expresarán con claridad que no vamos a delegar en las instituciones nuestra responsabilidad social.
En segundo lugar, propongo el fortalecimiento de la unidad de acción a través de la participación en los Centros Sociales Autogestionados como ámbitos de encuentro, debate y reflexión, abiertos, horizontales, plurales y diversos.
En tercer lugar, propongo la apertura de diálogos y conversaciones entre organizaciones sociales, sindicales y políticas con el objetivo de presentar en las próximas elecciones una alternativa transformadora que nos permita defender nuestras propuestas y enfrentar al sistema en el corazón de sus propias instituciones, mostrando, denunciando y agudizando sus contradicciones. Llevar a las instituciones lo que se exige en la calle. Romper el silencio y hablar de lo que no se habla. Ser la voz de quienes no tienen voz en las instituciones, visualizando las luchas y las resistencias, llevando iniciativas sociales a donde nadie las lleva o discute. Entendiendo la vía electoral como complemento de la movilización popular, la autonomía social y la desobediencia civil. Las revoluciones se hacen en la calle pero no tenemos que renunciar ni ceder ningún espacio donde se pueda pelear contra el sistema.
En cuarto lugar, y por último, una propuesta dirigida a un espacio político muy concreto. Después de escuchar y leer muy atentamente las declaraciones realizadas por destacados militantes de Conceyu Abiertu y Compromisu por Asturies considero imprescindible que se ponga en marcha una mesa estable de diálogo, debate y reflexión compartida entre estas organizaciones.
Termino con una frase del Subcomandante Marcos que quiere ser un resumen de este artículo: " Las personas rebeldes se buscan entre sí, se caminan unas hacia otras, se encuentran y rompen juntas los cercos”.