Guerrilleros antifascistas: hijos predilectos de Asturies

5 de abril de 2013 DE 2013 • Glayiu

En 2010 la Federación Asturiana Memoria y República (FAMYR) realizó una campaña de reconocimiento a dos guerrilleros antifascistas asturianos, Cristino García Granda y Jose Antonio Alonso, “Comandante Robert”. Para ello solicitaba al Parlamento asturiano la concesión del título de ’Hijos predilectos de Asturies’ a los dos guerrilleros "por sus méritos relevantes".

A pesar de haber sido respaldada por las firmas de más de 2000 ciudadanos y por 72 organizaciones, la petición fue desestimada. En su lugar el gobierno asturiano decidió otorgársela al entonces jefe de la Casa real, Alberto Aza Arias. En años anteriores habían sido galardonados el ex secretario de la Casa Real Sabino Fernández Campo (1991) o el Príncipe de Asturias (1986).

Este 2013 desde la Federación Asturiana Memoria y República (FAMyR), la Asociación para la creación del archivo de la guerra civil, las brigadas internacionales, los niños de la guerra, la resistencia, la guerrilla y el exilio español (AGE) y Asociación de Descendientes del Exilio Español retoman una nueva campaña extendiéndola a todos aquellos guerrilleros y resistentes antifascistas asturianos que aún quedan vivos. De igual manera y para honrar a todos aquellos luchadores anónimos han propuesto la inclusión de un reconocimiento al “Guerrillero antifranquista desconocido”.

Famyr argumenta su demanda que "la lucha de guerrillas se inició ya en el mismo momento en qué se produce el ’Alzamiento Nacional’ golpista y se prolongó hasta los años 60. Tuvo una actuación irregular teniendo en cuenta que buena parte de los luchadores cruzaron la frontera en dirección a Francia para combatir internacionalmente el fascismo. Lo hicieron con la esperanza que esta derrota provocara el fin del fascismo español gracias al apoyo internacional de los regímenes democráticos. A pesar de que muchos volvieron y continuaron la lucha, a mitad de los 50 fue ya evidente que la colaboración internacional no se iba dar, haciendo patente el aislamiento a que quedaban relegados".

La represión del fenómeno guerillero se adjudicó principalmente a la Guardia Civil, tratando de presentarlo como "un problema de delincuencia y no de una lucha en defensa del régimen republicano. Para ello, se utilizaron también tácticas propagandísticas como el silenciamiento de las acciones con contenido político y la propagación de aquellas más violentas que pudieran generar un cierto rechazo por parte del conjunto de la sociedad. En este mismo sentido, una circular de la Dirección General de Seguridad de 11 de abril de 1947 prohibía expresamente utilizar el término guerrilla, maquis o guerrilleros, y obliga a establecer como terminología a nivel interno y externo, los conceptos bandoleros, forajidos o bandolerismo", apuntan desde Famyr.

Aunque suele establecerse el año 1952 como el año en qué se puso fin a la lucha guerrillera a favor de la democracia representada por el legítimo régimen republicano, quedaron algunos focos de resistencia guerrillera hasta los años 60, como es el caso de los representados por Quico Sabater, Ramón Vila Capdevila, ’Caracremada’ o José Castro Veiga, ’O Piloto’.

"La vergonzante realidad actual en el estado español, es que oficialmente a los guerrilleros se les sigue asociando a la condición de bandoleros y terroristas (calificación por tanto no amnistiable ni siquiera por la preconstitucional ley de Amnistía), ya que sus sentencias condenatorias franquistas siguen estando vigentes. Durante años, y ante todos los gobiernos democráticos, gobernara quien gobernara, AGE con el apoyo de otras asociaciones y algunos diputados de grupos parlamentarios de izquierdas, ha reclamado su reconocimiento jurídico.El parlamento español ha rechazado todas las Proposiciones de ley, enmiendas y preguntas parlamentarias, presentadas para que su equiparación a todos los niveles con los antiguos miembros de las Fuerzas Armadas oficiales republicanas fuera una realidad. Es una situación vergonzante, incomprensible, inaudita y absurda en otras democracias que sufrieron pasados fascistas, en las que se reconoce y honra a la resistencia", afirman desde Famyr. "Por todo ello urge, pues, un reconocimiento de la lucha por la libertad de los defensores del legítimo régimen republicano, de igual manera como han procedido en otros países como Francia, Alemania o Rusia, por poner tres ejemplos. En este sentido, René Pérez, responsable de la Unión de Excombatientes Franceses en España, reivindicando la reparación de esta injusticia, afirma que “A los guerrilleros franceses que lucharon contra el nazismo se les considera héroes nacionales; tienen una pensión especial, los mutilados reciben asistencia a domicilio y han sido condecorados en repetidas ocasiones.”

Se pueden enviar adhesiones (nombre, apellido y DNI) a: famyr chez memoriayrepublica.org y age chez derechos.org, o por correo postal a Belmonte de Miranda, 4, entlo, dcha, 33206 Gijón, Asturias y su desarrollo podreis seguirlo en nuestra web www.memoriayrepublica.org. La campaña culminará el 14 de abril con la inauguración del Parque al Comandante Robert en Gijón, con la presencia del propio Comandante Robert y el resto de homenajeados en lo que pretendemos sea una auténtica fiesta popular de reivindicación de la III República.