En Asturies la ciudadanía con digna-rabia condena el acto de piratería de Israel

23 de ochobre de 2012 DE 2012 • Glayiu

Denuncian el secuestro del velero Estelle de bandera finlandesa que llevaba Rumbo-A-Gaza, y claman contra la pasividad y connivencia del gobierno español, que tiene a tres de sus ciudadanos detenidos en Israel.

Numerosos colectivos se hicieron presentes la mañana del domingo en la plaza del Parchís de Xixón para responder al llamado del Comité de Solidaridad con la Causa Árabe,

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cuyo portavoz, el profesor Miguel San Miguel, leyó el pronunciamiento, explicó la situación del barco y las personas secuestradas, e incluso interpretó al saxo una bella y triste canción que retumbó por toda la plaza.

Los tres intentos de romper este bloqueo por mar han concluido en actos de piratería sionista con su secuela de secuestros, asesinatos, heridos, sabotajes... Unos actos llevados a cabo por Israel, una etnocracia que se jacta de ser la única democracia de Oriente Medio.

Ayer cometieron el último acto de piratería y de secuestro contra el Estelle, un velero cuyas únicas armas de destrucción masiva eran la ayuda humanitaria, la solidaridad y la esperanza para el pueblo palestino.

A pesar de que el Estado de Israel sigue persistiendo en estas acciones criminales queremos decirle bien alto que cueste lo que nos cueste somos millones de personas las que estamos con la Flotilla de la Libertad y vamos a seguir intentándolo año tras año hasta acabar con ese bloqueo hasta lograr el triunfo de los derechos del Pueblo Palestino.

Nos preocupa la suerte de la tripulación encarcelada en la base militar de Ashod y exigimos su inmediata puesta en libertad, pero conviene, en este momento, enumerar las injusticias y padecimientos del pueblo palestino, motivo de estas acciones de solidaridad.

Un pueblo que a diferencia de otros nunca hizo mal a los judíos, nunca prendió hogueras inquisitoriales, tampoco llevó a cabo limpiezas étnicas ni holocausto alguno contra ellos y sin embargo está siendo la víctima ante la indiferencia general.

Desde 1947 el pueblo palestino tiene en el exilio, víctimas de la limpieza ética, a cinco millones de personas, la mayoría en campos de refugiados, dos millones y medio viven en Cisjordania víctimas del apartheid y muchas de sus familias están separadas por el Muro de la infamia. Otro millón y medio mueren lentamente en Gaza, el mayor campo de concentración del mundo, víctimas de enfermedades, la desnutrición, la falta de agua potable.

También sin víctimas de una rapiña de estado que les roba casas, tierras, aguas, les arranca los olivos y se ha hecho con el 90 % de la tierra palestina.

Y lo peor de todo: cual ángel exterminador los castiga un día sí y otro también con asesinatos selectivos y masivos.

Lo más grave de todo es que el estado de Israel hace todas estas fechorías en medio de la indiferencia y sobre todo la complicidad de occidente y de muchos países árabes.

Ese es el motivo por el que este estado, con su habitual prepotencia, se jacta de incumplir las sucesivas resoluciones internacionales que le instan al retorno de los refugiados, a la retirada de tropas de los territorios ocupados y al desmantelamiento del Muro.

Sabe que lo ampara EE.UU. con su veto en el Consejo de Seguridad y que la Unión Europea premia su insulto a los derechos humanos con tratados preferenciales en el ámbito comercial, deportivo y cultural. El Tribunal Rusell ya denunció la complicidad de la UE en sus sesiones de Barcelona hace dos años.

Hay que señalar también que el estado sionista de Israel es un peligro para la paz mundial; posea armamento nuclear y desde su creación no ha cesado de desatar guerras y conflictos en la zona, amenazando constantemente a los países vecinos, ha creado una industria militar de exportación que alienta los conflictos bélicos y prueba de ello es que la bolsa de Tel Aviv sube cada vez que estalla una guerra.

A este Estado hay que pararlo y exigirle el cumplimiento de la legalidad internacional y de los derechos humanos, y en estas fechas exigirle que suelte inmediatamente a los pasajeros secuestrados del Estelle y que libere la embarcación.

Pero para ello, ¿qué hacer? Pues que los gobiernos implicados, empezando por el de España, exijan la inmediata liberación de los rehenes empezando por los tres españoles a quienes enviamos toda nuestra Solidaridad.

Que apliquen presiones pacíficas como el boicot económico, cultural y las sanciones pertinentes.

En esta tarea participan ya millones de personas, también muchos hebreos, algunos de ellos pasajeros del Estelle, a quienes el estado israelita no los representa, y además está insultando la memoria de las víctimas del holocausto al emplear métodos de exterminio aplicados contra muchos de sus familiares por los nazis.

En este momento desde la Plaza del Parchís de Gijón queremos enviar nuestro reconocimiento y nuestro Apoyo a ese grupo de valientes y a sus familias que tanto están haciendo por defender la legalidad internacional, en este caso concreto en Palestina, y nuestra exigencia al gobierno de la nación, de que igual que hace con los atuneros, pida responsabilidades a Israel por este atropello, y defienda la vida y la libertad de Laura, de Begoña, de Sixto, cuyo único delito es defender los derechos humanos y los derechos atropellados del Pueblo Palestino.

Comité de Solidaridad con la Causa Árabe.

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