Apoyo mutuo

13 de avientu de 2012 DE 2012 • Rosario Hernández Catalán

Han llegado a mi vida los tiempos gloriosos de la relajación, la introspección, la meditación y muchas cosicas acabadas en “ón” buen rollista. Tengo mucho tiempo libre y dinero suficiente como para poder dedicarme al desarrollo personal. Gracias al apoyo mutuo.

El lunes Trevín fue a Llanes a sustituirme en mi trabajo. Se comió el hombre sus buenas horas de ALSA. Impartió el taller con la maestría que acostumbra. Dejó a las mujeres encantadas. Se entregó en cuerpo, mente y alma. Es un gran monitor, un gran facilitador. Delegar en él ha sido una de las mejores ideas que he tenido en mucho tiempo. Tan tierno, tan pendiente, tan solidario el hombre.

El martes Areces, ahora que tiene más tiempo, fue a dar otro tallercico a Piedras Blancas. Trevín estaba algo cansado. Su cuatro horas de FEVE con goteras, entre la ida y la vuelta, se comió esta vez Tini. Escribió el material para entregar en una redacción clara, sencilla y contundente. Apta para todos los públicos. Hizo las fotocopias, compró los alimentos necesarios, sonrío apasionado con su flexible cuerpo. Habló centrado, potente, entregado. No es extraño, se trataba de un taller de nutrición naturista. Su fuerte. Y el miércoles hizo bis en Bimenes, y el viernes en Pola de Allande. Está un poco agotadito de tanto viaje, que ni tiene coche el pobre, pero su apasionamiento juvenil a la hora de colaborarme lo suple todo. Su pasión solidaria puede con eso y mucho más.

Javier Fernández enciende la cocina de carbón con mucho salero. Parece Prometeo, que inventó él solito el fuego. Mantiene el hogar calentito, cocina sano, limpia la chapa, friega los platos, baña al perro, friega el baño… palotea la tierra con un salero… va a por carbón, corta leña… un paisanu ye un paisanu.

El miércoles la alcaldesa de Langreo se pasó siete horicas delante del ordenador elaborándome unos informes y unas columnas que no podían esperar ya más tiempo. Entre ellas esta misma columna. Así yo puedo dedicarme a pasear gracilmente por el bosque y recibir las bendiciones de la luz maya del 2012… ya sabéis el 21 de diciembre está ahí.

Javier Fernández enciende la cocina de carbón con mucho salero. Parece Prometeo, que inventó él solito el fuego. Mantiene el hogar calentito, cocina sano, limpia la chapa, friega los platos, baña al perro, friega el baño… palotea la tierra con un salero… va a por carbón, corta leña…un paisanu ye un paisanu. Y va a por agua a la fuente todos los días. No me gusta el agua clorada y por eso tiene ese detalle el hombre.

Ahora, que al que más aprecio le tengo es a Wert. Todas las mañanas va a casa de mi padre y lo levanta de la cama, lo ducha, le cambia el pañal. Está fuerte el Nacho, es el mejor para un trabajo que de hacerlo yo me dejaría fibromiálgica perdida por el esfuerzo psicológico y físico. Tiene un arte… sabe qué alimentación es la más adecuada para mi padre, le hace su poquito de rehabilitación, su poquito de logopedia… Qué hombres más poliédrico, cariñoso y entregado. Ah, y esto mismo también lo hace por la noche. Se está entregando mucho el amigo Wert, pero no hay problema porque esto son sólo unos pocos días, hasta que mi padre vaya recuperándose de la iatrogenia del Centro Médico. Muchas gracias Wert por tu apoyo, ahora más que nunca me estás demostrando tu entereza y humanidad.

Por todo esto y mucho más, puesto que ellos trabajan por mí permito que mis amigos los nobles y solidarios aristos, los sabios maestros ascendidos que son los políticos tomen decisiones por mí. Qué menos. Por ello han decidido construir necesarios, orgánicos y sanos Calatravas, Niemeyers y Hospitales Centrales. Por eso han llenado mi tierra de interesantísimos y concurridísimos museos. Por eso han decidido construir la regasificadora, los soterramientos imprescindibles de FEVE, el metrotrén en Xixón, el mega puerto del Musel, etc. Por eso deciden qué es lo más apropiado para la educación de nuestras cachorras. Por eso han invertido e invierten tan sabiamente, por eso han dado subvenciones a quién más hace porque la clase trabajadora tenga calidad de vida: a la clase empresarial. Por eso les dejo a mis solidarios colaboradores levantar el país con sus sensatas medidas. Porque, dado que trabajan por mí, lo justo es que decidan por mí.