29 de noviembre. Día de la Patria Palestina

Acto conmemorativo en el Paseo de Begoña, Xixón

28 de payares de 2012 DE 2012 • Javier Arjona

Han pasado 65 años desde que el 29 de noviembre de 1947 la ONU aprobara un estado judío y otro árabe con Jerusalén como frontera. Poco después tuvo lugar la catástrofe (Nakba), brutal colonización que dio origen al Estado de Israel arrasando con las aldeas de la población autóctona, la árabe palestina. La barbarie contra este pueblo se perpetúa hasta hoy.

Gaza ha vuelto a ser protagonista de la impunidad del Estado de Israel, con 171 asesinados en las últimas semanas. La ciudadanía asturiana sale a la calle para recordar que Palestina no está sola.
La ciudadanía dispone de herramientas como la campaña BDS (Boicot, Desinversiones y Sanciones). Dentro de la misma, diversos colectivos están uniendo fuerzas para, mediante el boicot a la compra de productos israelíes, y, en concreto, a la adquisición de los juguetes “Made in Israel” de Imaginarium y Toys´r´Us, aumentar la presión sobre el estado de Israel hasta que cumpla con el Derecho Internacional.

El jueves 29 de noviembre, a las 19:00h., en el Paseo de Begoña, la Coordinadora Asturiana de ONGD (CODOPA) y el Comité de Solidaridad con la Causa Árabe visibilizarán el Día Internacional de Solidaridad con el Pueblo Palestino convocando a la ciudadanía asturiana en torno a una serie actividades divulgativas y reivindicativas para mostrar solidaridad con la larga lucha de Palestina contra la ocupación israelí, y en señal de repulsa por este brutal atentado. Desde estos colectivos queremos denunciar la pasividad y complicidad de los gobiernos e instituciones internacionales ante la reciente masacre en Gaza, y demandar que sea reconocida la legitimidad del derecho del pueblo palestino, como pueblo sometido, a defenderse de la brutal ocupación de Israel.

Y es que el pueblo palestino no está solo, como pone de manifiesto la próxima celebración del Foro Social Mundial “Palestina Libre” en Porto Alegre, Brasil, del 28 de noviembre al 1 de diciembre, al que ya se han inscrito delegaciones de 36 países de los cinco continentes, convirtiendo este evento en el mayor encuentro de solidaridad y movimientos sociales por Palestina.

No son pocas las iniciativas solidarias que se despliegan para reivindicar su libertad, aunque no todas lleguen a buen puerto, en el sentido más literal de la expresión. La sociedad civil, presente, ha hecho posible, a través de pequeñas donaciones ciudadanas, que el velero Estelle de la Flotilla de la Libertad comenzara hace unas semanas su andadura rumbo a Gaza, cargado con ayuda humanitaria.

Sin embargo, el pasado mes de octubre el Estelle fue violentamente asaltado por fuerzas militares israelíes en aguas internacionales. Ni las leyes marítimas internacionales ni la Declaración de los Derechos Humanos pudieron proteger a este velero en lo que constituye un acto de piratería en toda regla llevado a cabo por un ejército que actúa con total impunidad fuera de sus fronteras. La carga que hay a bordo del Estelle sigue secuestrada en el puerto israelí de Ashdod, y colectivos, organizaciones y movimientos sociales demandan su devolución; y más importante, demandan el fin del bloqueo, que constituye un prolongado crimen contra la legalidad internacional y contra los derechos humanos, y que cuenta con el silencio cómplice de los gobiernos europeos. No es la primera vez que esto sucede.

En el año 2010, el buque Mavi Marmara, uno de los 6 barcos que conformaban la Primera Flotilla de la Libertad, fue asaltado, cuando el Ejército israelí abordó la nave en aguas internacionales. Allí viajaban 589 civiles de 36 países, de los que nueve resultaron muertos y más de cincuenta heridos de diversa gravedad. El Alto Tribunal Penal de Estambul retomará en febrero el juicio a los imputados, cinco altos oficiales militares israelíes. Con este juicio podría empezar un proceso que lleve a Israel a la Corte Penal Internacional por los crímenes que ha cometido, lo que podría suponer el principio del fin de la impunidad del actual gobierno israelí.

Construir la paz es una tarea de la comunidad internacional, y una responsabilidad para los gobiernos del todo el mundo y cómo no, para la sociedad civil.

La ciudadanía dispone de herramientas como la campaña BDS (Boicot, Desinversiones y Sanciones). Dentro de la misma, diversos colectivos están uniendo fuerzas para, mediante el boicot a la compra de productos israelíes, y, en concreto, a la adquisición de los juguetes “Made in Israel” de Imaginarium y Toys´r´Us, aumentar la presión sobre el estado de Israel hasta que cumpla con el Derecho Internacional.

La fabricación y comercialización de algo tan aparentemente inocuo como un juguete, está en realidad legitimando a un estado que comete crímenes de guerra como ejecuciones extrajudiciales o el uso desproporcionado de la fuerza armada contra la población civil, mayoritariamente menores y personas refugiadas; un estado que pretende impedir a toda costa que el pueblo palestino reivindique su derecho al retorno, autodeterminación e independencia, tal y como avala el Derecho Internacional y las sucesivas resoluciones de la ONU y del Consejo de Seguridad.

Un estado, en definitiva, que pretende doblegar al pueblo palestino y dar carpetazo a sus justas reivindicaciones.

La campaña BDS está llamada a revivir el espíritu de solidaridad que contribuyó al fin del apartheid en Sudáfrica, y en el marco de la misma, la CODOPA y el Comité de Solidaridad con la Causa Árabe enviarán cartas a las tiendas explicando el motivo de la campaña para que para que ningún juguete sea herramienta de opresión del pueblo palestino.

pd: En 1977, la Asamblea General pidió que se observara anualmente el 29 de noviembre como Día Internacional de Solidaridad con el Pueblo Palestino resolución 32/40. Asimismo, la Asamblea alentó a los Estados Miembros a que siguieran dando el mayor apoyo y la mayor publicidad a la celebración del Día de Solidaridad.